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08

LA LECTURA EN LA PRIMERA INFANCIA

LA LECTURA EN LA PRIMERA INFANCIA

LA IMPORTANCIA DE LEER

Cuando un niño aprende a leer, primero reconoce  cada letra, luego las une y lee palabras que comprende, y tras esto podrá leer frases. Para un niño, ser capaz de leer solo es un hito que marca el comienzo de un largo recorrido que durará toda su vida, porque se hace a través de sus lecturas y, a medida que las va ampliando, aumenta su vocabulario, su imaginación, su cultura y su capacidad de comprensión de sí mismo y del mundo. Además, alguien que lee desarrolla el pensamiento crítico, por lo que será una persona con criterios propios  que sacará conclusiones sobre lo que sea, oiga y lea sin dejarse influenciar y, por tanto, será un individuo libre.

Cuando lee cuentos, el niño, más allá de disfrutar con una historia, está adquiriendo herramientas para la vida; cuando lee libros de primeros aprendizajes, divulgativos o de conocimiento, el niño aprende sobre el mundo que le rodea. Conocer el valor y las posibilidades de los libros nos ayuda a los adultos a responder a las necesidades de cada etapa vital de los niños y, en consecuencia, a escoger adecuadamente los libros que le van a acompañar según su edad, su momento de desarrollo, sus demandas y la nuestras.

¡QUIERO VERLO, QUIERO TOCARLO, QUIERO OLERLO, QUIERO OIRLO, QUIERO COMERLO!

Desde que nace hasta los 2 años el niño se encuentra en lo que Piaget definió como la etapa sensorio-motriz. Conoce su realidad a través del contacto directo con el objeto y su manipulación. Aprende a través de experiencias sensoriales que le proporcionan sus cinco sentidos: ver, tocar, oír, oler, y degustar. Es una etapa apasionante llena de experiencias de retos continuos, de avances y también de frustraciones.

En los primeros meses se trata de disfrutar con las palabras, de los sonidos, de su música… ¿Por qué no, incluso, cantarle? Una voz suave, con un ritmo calmado, conseguirá captar su atención.

Además, la lectura en estas edades sirve para estrechar vínculos afectivos, ya que, cuando leemos, normalmente los cogemos en nuestro regazo o nos acercamos a su cuna.  Es un momento único íntimo y único.

Es el momento de los libros que puede manipular, libros de plástico blando para el baño, libros de tela que puede tocar, morder y cuyas páginas son gruesas, por lo que el niño podrá pasarlas con sus manos pequeñas, y así desarrollará destrezas y, más adelante, cuando tenga 1 año, podrá pasar páginas menos gruesas, las de los libros de cartón. A los 18 meses será capaz de manejar libros de cartón con solapas y otras piezas móviles, como ruedas y lengüetas. Las ilustraciones para niños de estas edades son sencillas, de trazo grueso y coloridas, con fondos sin apenas detalles para que los más pequeños puedan observar y reconocer cada imagen con facilidad. Lee despacio, señalando los dibujos, gesticulando y usando onomatopeyas.

Lee  a tu hijo, porque es una experiencia maravillosa que reforzará vuestro vínculo a la vez que el niño desarrolla la atención, adquiere vocabulario e imita tus gestos.

Y ten presente que todo el tiempo que paséis juntos en torno a un libro tendrá un impacto positivo en su capacidad de aprender.

De la guía ¿ME LO LEES OTRA VEZ? de la editorial SM

 

 

 

 

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